sexta-feira, 9 de março de 2012

La Cumbre de la América Incompleta

Sanguessugado do Darío Vive

Gabriela Gurvich

Los estadounidenses se hacen llamar americanos. Los americanos no les reclamamos derechos de autor. ¿Será por eso que la Cumbre de las Américas no refiere a nuestro continente?

Marcha.

Los estadounidenses se hacen llamar americanos. Los americanos no les reclamamos derechos de autor. ¿Será por eso que la Cumbre de las Américas no refiere a nuestro continente?

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó desde La Habana que Cuba no participará de la Cumbre de las Américas que se realizará en Cartagena de Indias el 13 y 14 de abril.

El mandatario colombiano viajó el miércoles a Cuba con el objetivo de resolver la controversia desatada luego de que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, propusiera en la última cumbre de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que los miembros de este organismo no concurrieran al cónclave americano si Cuba no era invitada.

“Le manifestamos al señor Presidente Castro que apreciamos de veras su deseo de hacer parte de esta reunión, que en estas circunstancias de no haber encontrado ese consenso pues es muy difícil poderle extender una invitación”, declaró Santos en el aeropuerto internacional José Martí antes de emprender su regreso a Bogotá donde sostuvo una reunión de 4 horas con el mandatario cubano.

Aunque no fuera Cuba quien manifestara interés en participar en la Cumbre de las Américas. De hecho hace años que la isla plantea el carácter obsoleto y regresivo de la OEA y sus reuniones.

“Le agradecimos, eso sí, su comprensión, y además su manifestación generosa de no querer crear un problema ni para la Cumbre ni para Colombia”, agregó Santos.

Esto resultó un alivio para Colombia, al encontrarse en una situación incómoda. En su condición de país anfitrión era el responsable de extender las invitaciones. Como un caballero, Santos fue personalmente a invitar a Cuba, solo que amablemente lo convidó a no participar de la Cumbre. Su pequeño costo político fueron las no pocas críticas que suscitó su presencia en la isla en los medios de la derecha colombiana.

¿Entre dos aguas?

Estados Unidos presionaba a su más fiel socio político en Latinoamérica, para que frenara las intenciones regionales de incluir a Cuba en la Cumbre. Tanto el vicepresidente estadounidense Joe Biden como la secretaria de Estado Hillary Clinton, pusieron el grito en el cielo apenas se vislumbró la posibilidad de la invitación.

Por otro lado, esto le generaba a Santos un problema en su intención de crear un perfil más amistoso con los gobiernos progresistas del continente. Por más que se tratara de una estrategia regional, a diferencia de su antecesor, Alvaro Uribe, Santos venía presentando un discurso más amigable hacia quienes eran sus enemigos más acérrimos en sus tiempos de ministro de Defensa.

“Santos ha emprendido acercamientos en un tono muy directo, en un estilo de debatir de frente con sus vecinos, y en esa perspectiva es que se realiza este encuentro en Cuba”, afirmó el escritor y periodista colombiano Jorge Enrique Botero.

Luego de la reunión entre Santos y Castro, el canciller cubano, Bruno Rodríguez realizó una conferencia de prensa expresando la posición del gobierno ante esta situación. Rodríguez enfatizó que esto no fue ninguna sorpresa sino la crónica de una expulsión anunciada y cuestionó la utilidad de estas cumbres luego del entierro del ALCA, durante la Cumbre de las Américas en 2005 en Mar del Plata.

“La exclusión de Cuba es probablemente el símbolo más notorio, más evidente, de que son cumbres hechas a imagen y semejanzas del dueño, que es el gobierno de Estados Unidos y que son sus instrumentos para ejercer dominación de una manera nada democrática y con mucho irrespeto por países que son igual de soberanos”, señaló el canciller.

Rodríguez reiteró que “Cuba no pidió jamás ser invitada a ninguna de las llamadas Cumbres de las Américas”, aunque agradeció el gesto del gobierno colombiano y especialmente el de los países del ALBA.

De todos modos, Santos aclaró que pretende abrir el debate de la participación de Cuba en las siguientes cumbres “de manera constructiva y con altura”. El próximo cónclave se realizará en Panamá, otro de los países aliados a Estados Unidos.

Ya en suelo colombiano Santos expresó a través de su cuenta en Twitter que “dadas las complicaciones de la situación por fortuna obtuvimos el mejor resultado posible”. El mandatario colombiano pudo afirmar esto ya que fue el propio Castro quien lo alivió de esa encrucijada. Sin embargo, ahora resta esperar cuál será la reacción de los países del ALBA ante la nueva situación.

Durante su visita a Cuba, Santos se reunió con el presidente venezolano, Hugo Chávez, quien se encuentra allí realizando el post operatorio luego de la intervención a la que se sometió la semana pasada y de la cual se encuentra en franca recuperación. Ambos presidentes, quienes vienen recomponiendo la siempre problemática relación entre Venezuela y Colombia, conversaron en las instalaciones del Centro de Investigaciones Médico Quirúrgicas de La Habana. Más tarde, al sumarse a la visita Raúl Castro, los tres presidentes mantuvieron una amena conversación, según trascendió.

La canciller colombiana, María Angela Holguín, aseguró más tarde que Chávez mostró su deseo de asistir a la Cumbre de las Américas y se comprometió a llamar al presidente de Ecuador, Rafael Correa, para discutir el asunto.

En los nuevos reacomodamientos geopolíticos en Latinoamérica, Ecuador viene cumpliendo un rol fundamental al ser uno de los más duros al momento de conciliar con los gobiernos de la derecha. Mientras todos los países del continente votaban a favor del reingreso de Honduras a la OEA en junio de 2001, Ecuador fue el único país que votó en contra por considerar que no estaban dadas las garantías democráticas para el pueblo hondureño y lo condicionó a que se castigara a los responsables del golpe de estado de 2009.

Reacciones de este lado

Luego de que Santos comunicara el resultado de las gestiones, Venezuela manifestó a través de un comunicado oficial, que Chávez ratifica su posición histórica de rechazar la exclusión de Cuba de la Cumbre de las Américas. “El Presidente Chávez informó que el ALBA seguirá analizando esta situación en su Consejo Político”, agrega la misiva.

Por su parte, Rafael Correa anunció este jueves que “nos encantaría estar en la Cumbre de las Américas, pero tenemos que analizarlo muy profundamente”. Agregó que el presidente Santos lo llamó personalmente para informarle los resultados de su visita a Cuba.

Bolivia era otro de los países del ALBA que se venía manifestando fuertemente al respecto. El canciller boliviano, David Choquehuanca expresó que si la cumbre es de las Américas tienen que estar, porque “hay que trabajar propuestas cada vez más incluyentes, no es bueno trabajar propuestas excluyentes porque cualquier propuesta excluyente es negativa”.

Cumbres borrascosas

Las Cumbres de las Américas son reuniones de los Jefes de Estado del continente americano nucleados en la OEA. La primera se celebró en Miami en 1994 por una iniciativa del ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton. Recién en la tercer cumbre, en 2001, la OEA fue designada oficialmente como la Secretaría del Proceso de Cumbres de las Américas.

Cuba fue expulsada de este organismo en 1962 dado que “la adhesión de cualquier miembro de la Organización de los Estados Americanos al marxismo-leninismo es incompatible con el Sistema Interamericano”. El gobierno cubano, en tanto, nunca demostró interés en reingresar a la OEA, si bien en 2009, a propuesta de los países del ALBA, la Organización aprobó la anulación de la expulsión de la isla. Cuba agradeció este gesto, pero mantuvo su caracterización del organismo y no volvió a él.

Como la Cumbre de las Américas no es el lugar de discusión orgánica de la OEA, la participación de Cuba dependía directamente de la invitación del país anfitrión. Cuando surgió esta última controversia, Santos intentó esquivar el bulto colocando en la OEA la responsabilidad. Sin embargo el secretario de Asuntos Jurídicos de dicho organismo, Jean Michel Arrighi, explicó que Colombia era quien tenía la potestad de gestionar la invitación a Cuba. Los resultados están a la vista.

Al nerviosismo de Colombia y Estados Unidos se contrapone la altura y tranquilidad con que Cuba enfrenta estas situaciones. Así lo expresa la declaración oficial del gobierno, que finaliza recordando que mientras suceda la Cumbre los cubanos estarán conmemorando la epopeya de Girón.

Es bueno también recordar las lecciones que ha dado Fidel Castro acerca de cómo actuar con contundencia pero también con ingenio y picardía en estas circunstancias. En el marco de una Cumbre de las Naciones Unidas en México en 2002, Fidel le jugó una buena pasada al por entonces presidente mexicano Vicente Fox

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